“Cada otoño paso por una fase en la que la preparo continuamente, y nunca me he arrepentido. Calabaza asada transformada en algo aterciopelado y dulce — un toque de nuez moscada, una nube de crema si te apetece. Treinta minutos y sabe a toda una estación.”
25 min
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batch-cooking · egg-free · gluten-free · vegetarian
Antiinflamatorio · Salud intestinal · Energía
Ingredientes
- 500 gCalabaza
- 120 gCebolla
- 1 spicchioAjo
- 500 mlCaldo vegetal
- 100 mlCrema al 10%
- 1/2 cucchiainoJengibre rallado
- ½ cucchiainoCúrcuma
- a piacereSal, pimienta
- per servireSemillas de calabaza
Elaboración
- 1
Pela y corta la calabaza en cubos de 2 cm. Pica finamente la cebolla y los dientes de ajo.
- 2
Calienta una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla picada y cocina durante 3-4 minutos hasta que se ablande, luego agrega el ajo y los cubos de calabaza. Cocina durante 2 minutos, removiendo de vez en cuando.
- 3
Espolvorea el jengibre rallado y la cúrcuma sobre las verduras, mezcla bien y cocina durante 1 minuto hasta que desprendan aroma.
- 4
Vierte el caldo vegetal y lleva a un hervor suave. Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 20 minutos, hasta que la calabaza esté muy tierna.
- 5
Retira la olla del fuego y deja enfriar ligeramente. Con una batidora de inmersión, tritura la sopa hasta que quede suave y cremosa.
- 6
Añade la crema y calienta suavemente a fuego medio durante 2-3 minutos, sin dejar que hierva. Sazona con sal y pimienta al gusto.
- 7
Vierte la sopa en boles y adorna generosamente con semillas de calabaza antes de servir.
Por qué funciona — las notas de Mila
CALABAZA Y BETACAROTENO
La calabaza es rica en betacaroteno, que se convierte en vitamina A esencial para la piel, la vista y las defensas. Una taza cubre más del 200% de la necesidad diaria, favoreciendo el colágeno y la barrera cutánea.
JENGIBRE, CÚRCUMA Y DIGESTIÓN
El jengibre y la cúrcuma contienen gingerol y curcumina, antiinflamatorios que reducen la hinchazón y favorecen la digestión, mejorando la absorción de nutrientes.
SEMILLAS DE CALABAZA Y MAGNESIO
Las semillas de calabaza son ricas en magnesio (37% de la necesidad diaria), esencial para la relajación muscular, el sueño y la resistencia al estrés. También contienen zinc y hierro.




