“El falafel hecho desde cero requiere dedicación y es completamente merecedor — la textura es diferente a la que compras, crujiente por fuera y tierna por dentro, y el sabor es verde, herbáceo y vibrante. Preparo un lote grande, congelo la mitad, y me siento bastante satisfecha el resto de la semana.”
20 min
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batch-cooking · dairy-free · egg-free · vegan · vegetarian · gluten-free
Salud intestinal · Proteínas vegetales · Digestión
Ingredientes
- 100 gGarbanzos en lata
- 1/2 spicchioAjo
- 40 gCebolla
- a piacereCilantro fresco
- a piacerePerejil
- ½ cucchiainoSemillas de comino
- ½ cucchiainoCilantro molido
- 1/2 cucchiaioHarina
- a piacereSal
Elaboración
- 1
Escurre bien los garbanzos en lata y agrégalos al procesador de alimentos junto con los dientes de ajo, media cebolla, el cilantro, el perejil, las semillas de comino, el cilantro molido, la harina y la sal.
- 2
Procesa hasta que la mezcla esté finamente molida pero aún compacta cuando se presiona: debe parecer pan rallado húmedo, no una pasta suave.
- 3
Con las manos húmedas para evitar que se pegue, forma bolitas del tamaño de una nuez con la mezcla y colócalas en una bandeja forrada con papel de horno.
- 4
Hornea a 200°C durante 20-22 minutos, hasta que los falafel estén dorados y firmes al tacto.
Por qué funciona — las notas de Mila
GARBANZOS Y PROTEÍNAS VEGETALES
Los garbanzos ofrecen ~15 g de proteína por taza y almidón resistente: estabilizan el azúcar en sangre, nutren el microbioma y apoyan el metabolismo hormonal y la energía constante — ideales para mujeres mayores de 30.
CILANTRO, PEREJIL Y DESINTOXICACIÓN
Ricos en clorofila, el cilantro y el perejil apoyan la desintoxicación hepática (Fase 1 y 2), útil para el metabolismo del estrógeno, con propiedades antiinflamatorias y digestivas.
COMINO, CILANTRO Y DIGESTIÓN
El comino y el cilantro, ricos en aceites volátiles, relajan el intestino, reducen la hinchazón (común después de los 30) y apoyan el microbioma gracias a sus propiedades antimicrobianas.




